Descubre la importancia del humus en la viticultura ecológica

La importancia del humus en viticultura ecológica

A la vid no le gustan los suelos pesados, impermeables. Por el contrario, se expresa muy bien en suelos rocosos, bien drenados y aireados en los que el calor almacenado por las piedras durante el día, se expulsa durante la noche. La madurez de la uva y la calidad del vino están condicionados, en gran parte, por el suelo que determinará la delicadeza, aroma y cuerpo del vino.

Los mejores suelos son generalmente aquellos que respetan el equilibrio entre los tres constituyentes básicos de la mayoría de los suelos: sílice, arcilla y piedra caliza. Para armonizar e integrar en la tierra estos tres elementos y otros minerales del suelo, veremos la importancia que tiene el humus en la viticultura ecológica

¿Qué es el humus?

El humus es una masa microgranulada que se forma por la descomposición de la materia orgánica , principalmente por la acción combinada de los animales , de las bacterias y los hongos del suelo. Las lombrices de tierra desempeñan un papel esencial en su producción.

¿Cómo se forma el humus?

Cuando la materia orgánica ha sufrido el proceso de humificación o transformación en humus, el nitrógeno y los minerales que componen la tierra, todavía no son absorbibles por la planta. Para que la vid pueda absorber los nutrientes, el humus ha de pasar por la fase de mineralización mediante un proceso biológico controlado por los microorganismos o seres vivos del suelo a través de los siguientes estados del nitrógeno:

  1. Nitrógeno amídico, que es la forma en que está el nitrógeno en el humus
  2. Nitrógeno amoniacal
  3. Nitrógeno nitroso
  4. Nitrógeno nítrico, que es la forma absorbible por la planta

Así mismo, en la fase de mineralización los minerales que presenta la tierra, no asimilables por la vid, se trasforman en:

  • Fosforo asimilable
  • Potasio asimilable
  • Cal activa

Y así, con todo este proceso orgánico, llegamos al concepto de fertilidad de la tierra, característica básica y fundamental para el cultivo ecológico del viñedo.

Para que todo este proceso se lleve a cabo, el suelo debe reunir una serie de condiciones de temperatura, humedad, materia orgánica… para que el suelo este vivo y desarrolle:

  • Carga bacteriana
  • Microorganismos fijadores de nitrógeno atmosférico
  • Humificadores, como la lombriz de tierra
  • Microorganismos transformadores de nitrógeno orgánico en nítrico.

Para la formación de humus en nuestros suelos prescindiremos siempre de fertilizantes químicos ya que estos provocaran la muerte de los microorganismos del suelo, imprescindibles para que se lleve a cabo el proceso de humificación. Por lo tanto, la materia orgánica que utilizaremos será a base de:

Gráfico cultivo

¡Cuidado! Un exceso de humus puede ser negativo para obtener
vinos de calidad

El humus se forma en la parte más superficial y va fertilizando el suelo, lentamente, en profundidad. Si añadimos un exceso de materia orgánica (compost), intentando alimentar de forma rápida a la planta, vamos a obtener un efecto contrario.

Los aportes de materia orgánica para la formación del humus deben estar dirigidos a mejorar armoniosamente los potenciales genéticos del suelo. Un aporte a largo plazo producirá una modificación positiva de la genética. Aconsejamos observar la evolución del suelo y emplear el sistema de autoregulación. Hay que considerar que la tierra es un elemento vivo, su evolución depende de muchos factores, tanto internos como externos, por lo que no podemos dar cifras ni fórmulas matemáticas para saber cuál es el aporte exacto de materia orgánica.

En viticultura, es básico tener en cuenta que las tierras muy ricas en humus (fertilísimas), son las menos aptas para el cultivo de la vid para obtener vinos de calidad, precisamente a causa de esa gran fertilidad.

Beneficios del humus para el viñedo

  1. Regenera la tierra permitiendo el desarrollo de los microorganismos vivos.
  2. Ayuda tanto a la retención de agua como a la filtración de la misma, según las necesidades del suelo.
  3. Disgrega la tierra y la va ahuecando poco a poco.
  4. Facilita la toma de nutrientes a través de las raíces de las plantas.
  5. Regula la nutrición vegetal.
  6. Aporta productos nitrogenados al suelo degradado.
  7. Equilibra la tierra y la hace más fértil.

¿Qué diferencia hay entre “humus” y “materia orgánica”?

La materia orgánica de los suelos es el producto de la descomposición química de las excreciones de animales y microorganismos, de residuos de plantas o de la degradación de cualquiera de ellos tras su muerte.

En general, la materia orgánica se clasifica en compuestos húmicos (cuando la materia orgánica se ha transformado en humus) y no húmicos.

En los compuestos no húmicos persiste todavía la composición química e incluso la estructura física de los tejidos animales o vegetales originales. Los organismos del suelo descomponen este tipo de sustancias orgánicas dejando solamente residuos difícilmente atacables, como algunos aceites, grasas, ceras y ligninas procedentes de las plantas superiores de origen.

Los compuestos húmicos son transformados por parte de los microorganismos, reteniendo una parte como componentes propios (polisacáridos, por ejemplo). El producto de tal transformación es una mezcla compleja de sustancias coloidales y amorfas de color negro o marrón oscuro denominado humus. El humus constituye aproximadamente entre el 65 y el 75 % de la materia orgánica de los suelos minerales.

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