La bodega ecológica Kirios de Adrada obtuvo un Oro en la edición de EcoRacimos del año 2008

Autor: Segundo López Soria

Kirios de Adrada Oro en la edición de EcoRacimos del año 2008

La bodega ecológica obtuvo un Oro en la edición de EcoRacimos del año 2008, en reconocimiento a una estupenda elaboración de un crianza tinto de Tempranillo de la añada del 2005. Lo recuerdo, porque desde hace años formo parte del panel de cata de EcoRacimos, certamen español – hoy en día internacional -, dirigido con acierto por la joven enóloga cordobesa Rocío Márquez. En el concurso se evalúa en cata a ciegas toda la gama de vinos procedentes de agricultura ecológica… y también, alguna que otra elaboración de procedencia biodinámica.

Hagamos algo de historia de esta bodega: Kirios de Adrada (Señor de Adrada), comenzó su actividad bautizando sus vinos con nombres del griego clásico: Kyrios – Señor (y más recientemente Ácrata – El que no se sujeta a normas)… Porque Kirios se acoge a la denominación de Ribera del Duero y Ácrata a ninguna indicación geográfica. De forma que las uvas que dan vida a los vinos Ácrata, ‘provienen de cepas ácratas’ (para las normas de admisión de varietales que rigen en la DO Ribera del Duero).

Jesús Lázaro y Maite Perera son el matrimonio propietario de la bodega que se propusieron – principiando el año 2001 -, el reto de recuperar viñedos viejos que estaban (y están), en peligro de extinción, para hacer una viticultura ecológica con la implementación de prácticas biodinámicas. Para ello realizaron las labores agrícolas con animales de tiro, abonando las viñas con excrementos procedentes del ganado lanar, y de sus caballos y acémilas. Jesús Lázaro es un filósofo que aplica su forma de concebir la relación hombre-tierra con una manera de ganarse la vida. Su ‘leit motiv’: terruño, cepa… y vino. Su ‘mantra ’ interiorizado: El Vino de la Tierra y de la Vida. Porque la personalidad de sus elaboraciones radica en sus pequeños majuelos y en el mimo que dedica a las vides que los pueblan, plantadas años atrás por viticultores respetuosos con la tierra y su entorno; en muchas ocasiones con mezclas varietales de castas tintas y blancas. Y se lamenta al contemplar cómo se arrancan esas viñas más antiguas, para sustituir viñedos viejos de castas autóctonas – que son historia y esencia de los vinos que bebieron los que nos precedieron -, por otras foráneas, siguiendo las modas uniformadoras, donde prevalece el gusto por lo igual. Con este motivo se adoptan marcos de plantación que favorecen la mecanización de las labores agrícolas (y de la vendimia), abusando de herbicidas e insecticidas para el fulminante control de plagas, pero imposibilitando que terroir y viñedo ofrezcan la expresividad y personalidad que desea ofrecer en sus vinos Jesús Lázaro.

Esta filosofía de la Bodega Adrada Ecológica no ha pasado desapercibida para su vecino en Ribera el danés Peter Sisseck (‘enfant terrible’ de la enología moderna, creador del famosísimo Pingus en Ribera del Duero), que comparte los valores del matrimonio propietario de la bodega ribereña, y les anima a seguir manteniendo una viticultura eco-biodinámica, y no dejar en el olvido viñedos situados geográficamente en un entorno hostil de prácticas vitivinícolas artesanales. Los cuatro excelentes vinos que les presento, preservan la personalidad de las uvas y terruño de cada una de las fincas y majuelos de procedencia, en un respetuoso cuidado con el medio ambiente.

KIRIOS DE ADRADA noche 2008

Vino ecológico, monovarietal de Tempranillo, de viñedos plantados a 1000 metros de altitud, con edades comprendidas entre los 10 y 15 años. Ha tenido una crianza de año y medio en barricas de roble francés. Tinto bien cubierto de un picota ambrunes. Notas aromáticas minerales y de frutillas del bosque confitadas. En boca se muestra elegante de nuevo la fruta con tenues matices torrefactados, motivado por el suave tostado de las barricas que lo han acunado. Aparecen notas de cacao y frutos secos. Los taninos, bien presentes, dejan libre la untuosidad de la frutilla negra.

KIRIOS DE ADRADA todo 2008

Vino también ecológico como su hermano menor (noche), es la elaboración top de gama de Kirios de Adrada, y lo es, porque lo han hecho uvas casi centenarias de producción ínfima. El tintazo todo es un ensamblaje de Tempranillo al 95%, complementado con Garnacha, y la blanca Albillo. Ha permanecido por espacio de dieciocho meses en barricas nuevas de roble francés, combinadas con otras de segundo, tercer y cuarto año, permaneciendo en botellero durante otros seis meses. Es un tinto muy bien cubierto, como el Kirios de Adrada noche, y tiene una buena intensidad aromática. En boca, la frutilla negra se funde con notas minerales y toques torrefactos de frutos secos. Tiene los taninos golosos y está muy bien estructurado. Es un gran vino de guarda.

Colección las Cuatro Estaciones de Ácrata

Les presento los dos primeros de esta colección de vinos que salió al mercado, Ácrata Albillo Blanco 2010 y Ácrata Garnacha Tinta 2010 que forman parte de la colección Cuatro Estaciones.

ÁCRATA Albillo Blanco 2010 – Primavera –

Podemos afirmar que este singular vino proviene de una milagrosa recuperación de varietales centenarios, a punto de desaparecer en Ribera del Duero. La elaboración es un coupage de Albillo y Pirulés, con una aportación mínima de Garnacha Blanca, Moscatel y Airen. Ha hecho la fermentación en barrica de segundo uso de roble francés, y la crianza sobre lías, durante nueve meses en barrica nueva de roble de la misma nacionalidad. Apresúrense a probar un blanco bien distinto a los que hayan conocido con anterioridad, porque solo se han hecho algo más de un millar de botellas de este blanco excepcional.

ÁCRATA Garnacha Tinta 2010 – Otoño –

Este vino tinto, al igual que el vino blanco anterior, tiene su origen en unas viñas de Garnacha Tinta centenaria, de cualidades excepcionales – infravalorada en la zona -, motivo por el cual estaba condenada a desaparecer al no ajustarse a los cánones y gustos convencionales; y como el blanco de Albillo, proviene de viñedos con rendimientos muy bajos. Hizo la fermentación en barrica de segundo uso de roble francés y tuvo una crianza por espacio de diez meses en barrica nueva del mismo roble galo. El vino se embotelló en octubre del año 2011. Si en el Albillo les recomendé diligencia para agenciarse una botella, en el caso del Garnacha Tinta no debieran descuidarse, porque solamente se pusieron seiscientas unidades a la venta. Este increíble tinto es bien distinto a otros vinos que hayan probado procedentes de esta comarca. Tiene un buen equilibrio acidez alcohol, y es frutoso, mineral, glicérico y bastante largo en el posgusto. Creo que mejorará durante unos cuantos años, si se guarda en condiciones adecuadas.

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Autor: Segundo López Soria

BIOGRAFÍA DEL AUTOR
SEGUNDO LÓPEZ SORIA, es abogado. Titulado por la Escuela Oficial de RTVE en su primera promoción estudió Ciencias Políticas y Periodismo. Programador, ex directivo de TVE, desempeñó responsabilidades orgánicas y dirigió programas a lo largo de sus 37 años como profesional. De padre enólogo-bodeguero, y madre escritora, el mundo del vino y la literatura son su pasión. Integra, como jurado, el panel de cata de Ecoracimos, Concurso Internacional de Vinos procedente de Agricultura Ecológica, que se celebra anualmente en Córdoba

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