La filoxera

Filoxera

El primer foco filoxérico en España se comprobó en el año 1876 en la finca “Lagar de la Indiana” en el término de Molinejo (Málaga). La infección fue producida por la plantación de material francés, traído por un viverista residente en Madrid. Desde el año 1918 todo el territorio nacional, con excepción de las provincias Canarias, fue reconocido oficialmente filoxerado.

La filoxera llegó a Francia con unas cepas importadas desde EEUU en el año 1860. El pequeño insecto amarillo se manifestó por primera vez en 1863 en Inglaterra y en el mismo año en Francia, al sur del Ródano.

El científico francés Jules Planchon denominó al parásito responsable de esta enfermedad Philloxera (del griego phillon, hoja; y xirós, seco); hoy se conoce como Dactylosphaera vitifolii.

Hasta finales del siglo XIX, la Filoxera se propagó a todos los países vinícolas europeos. Desde entonces, está presente en casi todas las regiones del mundo donde se cultiva la vid.

La filoxera daña la cepa porque perfora sus raíces, con lo cual el aprovisionamiento de los nutrientes de las plantas se altera. Así puede incluso llegar a matar la planta.

Todavía no existe un tratamiento químico eficaz. Una medida que ya en otros tiempos se aplicó con éxito, y que aún hoy tiene validez, es el injerto. El procedimiento consiste en injertar los vástagos de una variedad sensible a la filoxera (patrimonio hereditario Vitis vinífera) en portainjertos o pies de vid que son resistentes a ella. Es decir, se procede a efectuar cruces entre Vitis berlandieri, Vitis riparia y Vitis rupestris.

“La filoxera (Dactylosphaera vitifolii) produce agallas en las hojas de la vid. En estas agallas se hospeda la hembra de la filoxera con sus huevos y los pulgones jóvenes. Las agallas presentan una apertura en el reverso de la hoja que facilita la salida de los pulgones jóvenes. Estos se extienden a otros lugares, desde la hoja al pecíolo, y producen nuevas formaciones de agallas.”

Detalle Filoxera

 
En la actualidad, la filoxera no ha desaparecido por completo y suele manifestarse de forma esporádica en vides injertadas. Por ejemplo, algunas cepas que tienen el patrimonio hereditario Vitis vinífera entre sus antepasados se siguen mostrando sensibles a la filoxera, es el caso del injerto A x R1 (denominación del cruce) que se utilizó en la década de 1960, en California. Esta cepa se adapta bien a todo tipo de suelo, pero puede enfermar de filoxera, aunque tarda cierto tiempo en mostrar los síntomas.

Detalle Filoxera

“Las filoxeras radicícolas que viven en el suelo, producen al succionar la sabía para alimentarse, unos engrosamientos o nudosidades en las raíces de la vid. Como consecuencia, se originan alteraciones que impiden o dificultan a la cepa la ingestión de sustancias nutritivas y agua. La agresión debilita la planta e impide su crecimiento, hasta el punto de llegar a destruirla”.

 

Ciclo biológico. Hartwig Holst

La filoxera no presenta un intercambio de huéspedes entre las diferentes plantas infestadas, sino que el intercambio de estos parásitos tiene lugar entre las hojas y raíces de la misma cepa.

El ciclo biológico de la filoxera comprende dos fases: sexuada y ágama.

Tras la diapausa invernal, los insectos sexuados alados ponen huevos en la parte inferior de las hojas. De estos huevos nacen los pulgones ápteros asexuados, que forman agallas sobre las hojas de la vid. Aquí se reproducen por partogenosis y efectúan puestas de las que saldrán otros ejemplares, que a su vez irán poniendo huevos partenogenéticos hasta el otoño.

Los pulgones jóvenes que salen de los huevos se propagan por los brotes y continúan produciendo agallas en las hojas, especialmente en las nuevas, y también en los tallos. A finales de verano estos pulgones jóvenes ya no se dirigen hacia las puntas de los retoños sino que descienden por la cepa y buscan las raíces en el suelo, donde empieza el ciclo de desarrollo subterráneo. Los parásitos se adentran primero en los estratos más profundos donde hibernan.

Durante la primavera siguiente continúan su actividad y producen otros ejemplares ápteros que sufren dos mudas: primero estos insectos jóvenes se transforman en lo que se denominan “ninfas” (pulgones con alas rudimentarias) que abandonan el suelo, con lo cual empieza el ciclo de desarrollo aéreo. Las ninfas se convierten en filoxeras aladas, llamadas también moscas filoxeras, las cuales son arrastradas por el viento y propagan la plaga.

De los huevos grandes se desarrollan las filoxeras hembras y de los pequeños los insectos machos. Después del acoplamiento, la hembra pone otro huevo –el llamado huevo de invierno- en el tronco de la vid. Así, da comienzo el siguiente periodo vegetativo y se vuelve a cerrar el ciclo.

Ciclo biológico de la filoxera

Ciclo biológico de la filoxera

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