La viticultura ecológica, es la rama de la agricultura ecológica dedicada al cultivo de la vid. Desde nuestro punto de vista, es fundamental tratar los viñedos y el suelo que los sustenta según las leyes naturales de la vida, con el máximo respeto. De este modo, la tierra te devuelve unos frutos saludables con multitud de aromas y matices que posteriormente se reflejarán en los vinos.

Los tratamientos que utilizamos en nuestros viñedos son biodinámicos. Damos una importancia especial al terruño; cada finca es diferente. La morfología de la tierra proporciona a la uva características propias y la uva aporta al vino su propia personalidad.

Los tratamientos se basan en:

  • Compuestos naturales a base de plantas.
  • Preparados biodinámicos: preparado 500 y los preparados del estiércol. El preparado 501 o de sílice lo utilizamos sólo cuando hay pocas fuerzas de luz.
  • Compuestos naturales a base de plantas.
  • Abonos verdes y estiércol para enriquecer el suelo.
  • En cuanto a las hierbas, no existen brebajes milagrosos que las hagan desaparecer sin dañar a la propia vid o a la vida de la tierra. La azada y la maquinaria ligera, son las mejores herramientas para eliminar las hierbas.
  • Influencia de la luna y los astros. Recordemos que la astrología es una ciencia y que la luna influye en las plantas y en la elaboración del vino, de la misma manera que influye en las mareas y en muchos otros aspectos de la vida.

La generosidad es una de las cualidades imprescindibles en el trato con el viñedo. La vid debe encontrarse ligera, sin exceso de fruto para que la maduración sea completa. La uva nos lo agradece con una gran variedad de aromas y sabores.

El suelo, los viñedos y el entorno están en perfecta armonía para evitar plagas y enfermedades. Un entorno bien “amueblado” a base de setos, árboles y arbustos, … es necesario para completar el ciclo natural del cultivo de la vid.

La viticultura ecológica garantiza unas uvas de primera calidad, carentes de residuos químicos, con mayor cantidad de nutrientes y con levaduras naturales adheridas a la piel del fruto que permiten realizar una fermentación natural en la producción del vino ecológico.